Quienes Somos

Sobre nosotros

Desde el año 1935

¿Quiénes somos?

Somos un Colegio de iglesia, mixto y de carácter particular subvencionado con financiamiento compartido, perteneciente a la Congregación de las Religiosas Pasionistas y fundado a partir del ex Colegio Inglés Religiosas Pasionistas de Quilpué (1935), del cual somos sus herederos y continuadores de una larga tradición de formación integral basado en valores y excelencia académica.

 

¿Qué hacemos?

Como Colegio de Iglesia, centramos nuestro quehacer en el llamado a anunciar el evangelio y vivir la experiencia del encuentro personal con el mensaje de Jesús desde la perspectiva del carisma pasionista, ofreciendo educación científico humanista con énfasis en la formación espiritual y valórica de los estudiantes de enseñanza parvularia, básica y media.

 

El Colegio Pasionista de Quilpué se inserta y participa de los grandes desafíos de la sociedad del conocimiento y de un mundo globalizado, atendiendo las necesidades y expectativas del desarrollo integral del ser humano y de los estudiantes que se forman en nuestras aulas.

 

Antecedentes Históricos

 

El Colegio heredero del prestigio y tradición del Colegio Inglés Religiosas Pasionistas fundado en Quilpué el año 1935, y que junto al Colegio Universitario el Salvador de Santiago y el Colegio Religiosas Pasionistas de Limache, conforman la red de colegios pertenecientes a las Religiosas Pasionistas procedentes de Irlanda y que llegaron a Sudamérica y se establecieron en Chile a comienzos del siglo XX. La Orden Pasionista fue fundada en Italia por San Pablo de la Cruz en el siglo XVIII y la Congregación de las Religiosas Pasionistas fue fundada en Inglaterra en el año 1841, inspiradas en el ejemplo de vida y legado de la religiosa irlandesa Elizabeth Prout (Madre María José, 1820-1864).

 

El Colegio Pasionistas de Quilpué funciona legalmente como colegio particular subvencionado desde el segundo semestre del año 2008, cuando obtiene la autorización legal a través de la Resolución Exenta Nº 01915 del 2 de junio del mismo año, otorgada por la Secretaría Ministerial de Educación de la Región de Valparaíso e Isla de Pascua, momento en el cual deja de existir legalmente el Colegio Inglés Religiosas Pasionistas.

A contar de esa fecha, la actual Dirección del Colegio, inicia una serie de cambios en los diferentes ámbitos de la gestión escolar con el objeto de implementar su proyecto académico en el año siguiente.

 

En los últimos años, la Comunidad Educativa trazó un hilo conductor de trabajo y desafío en relación con nuestro proceso de mejoramiento continuo como Colegio Pasionista. Este se basó en tres grandes desafíos, 1) Redimensionamiento del Proyecto Educativo Institucional (PEI – 2018), 2) suscripción al Programa de Integración Escolar (PIE – 2019) y, al 3) Convenio de Igualdad de Oportunidades (SEP – 2021).  Así entonces, estos elementos pasaron a constituir verdaderas metas, que se tenían que materializarse mediante una programación e implementación de mediano plazo. Obviamente que, para cada uno de estos instrumentos de gestión, se debía definir objetivos y metas, por una parte, que hiciera a nuestro Colegio establecer prioridades y, por otra, contar con indicadores de su desempeño que le permitan retroalimentar el proceso.

 

Cada uno de los escenarios previstos, para impulsar cada ciclo de mejora, no tenía contemplado 2 enormes crisis. Una fue el estallido social, y la otra el COVID-19. Esta última, nos confronto no solo con cuestiones evidentes que han alterado la vida cotidiana en función del autocuidado y del cuidado de los demás (suspensión de clases presenciales, aislamiento social, limitaciones a las actividades regulares), sino que, además nos desafío a aceleradas y complejas transformaciones de gestión académica como lo fue el acceso a plataformas virtuales y redes sociales que se erigieron como vehículos educativos.

 

Es importante y justo si decir, que hoy cuando enfrentamos quizás los últimos resabios de la pandemia, señalar que a pesar del complejo escenario que nos ha tocado vivir, hemos podido avanzar, crecer y tener la tranquilidad que la Congregación siempre actúo como un ente sostenedor de mucha robustes, dando plena tranquilidad a los funcionarios y certeza de la confiabilidad del PEI.

Marco doctrinal

El Colegio explicita sus fines y principios que orientan su acción educativa, en un libro denominado Ideario Pedagógico Pasionista que expone la espiritualidad y el carisma pasionista, se define la concepción de persona – comunidad, el tipo de educación que debe entregar y el perfil de hombre y mujer que desea formar.

 

El Colegio Pasionistas de Quilpué tiene como objetivo la promoción de la persona en el marco de una educación humanizante y personalizante, centrada en los valores antropológicos del Cristianismo, la doctrina social de la iglesia y con especial énfasis en los aportes de la espiritualidad y el carisma pasionista.

 

El Hombre es concebido como una unidad corpórea – espiritual, original, irrepetible, relacional y abierto al otro. En constante perfección y capaz de llegar a ser hijo de Dios y hermano del prójimo; dotado de conciencia, inteligencia, afectividad, voluntad y libertad, mientras que la Familia ha de ser responsable de la educación y de la formación de las personas, servidora de vida, educadora en la fe y promotora del desarrollo de la sociedad y la cultura en general.

 

 

Las características de una educación Pasionista son:

 

Pascual: Enseña a reencontrarse con la vida y el sentido de la existencia humana.

 

Liberadora: Se educa para ser libres, amar y vivir en plenitud.

 

Comprometida: Con los desafíos de la vida, la historia y la sociedad.

 

Vivencial: Promueve el desarrollo y permite el autodescubrimiento a partir de las propias experiencias.

 

Esperanzadora: Pregona la Pascua como victoria de la persona que derrota las desesperanzas y el dolor.

 

Creativa: Plantea nuevas posibilidades y caminos.

 

Crítica: Proporciona los elementos necesarios para que la persona mediante la reflexión, discernimiento y voluntad realice aportes a la sociedad.

 

Transformadora: Desarrolla la conciencia social, la comprensión de la naturaleza, proyecciones de la ciencia y la técnica y los requerimientos de la cultura, para el mejoramiento y bienestar de la calidad de vida.

 

Solidaria: En la promoción de una actitud generosa a favor de todos los hombres en especial de los más necesitados, crucificados y desposeídos.

 

  

El Carisma Pasionista se caracteriza por:

 

Centrarse en el misterio pascual que nos hace reflexionar sobre la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús y su significado para el hombre de hoy. Un Jesús encarnado en el pueblo elegido por Dios, donde nace, vive y con su experiencia se inserta en la historia.

 

El desarrollo integral y armónico de la persona con un énfasis en la escuela de la cruz, que no es símbolo de muerte sino signo de esperanza, cambio y liberación. El carisma nos invita a buscar signos de Vida en medio del dolor y del sufrimiento actual.

 

Proclamar a la cruz como escuela que forma en la sabiduría. Cruz que nos conduce a vivir en plenitud la pascua. El Carisma nos invita a ser Hombres Nuevos para una Sociedad Nueva.

 

Invitarnos a ser “sal, luz y fermento” y a crecer en una triple dimensión: “contemplativo, testigo y profeta”, capaz de iluminar nuestra conciencia, transformar la realidad, celebrar al Dios de la Vida en nuestra propia pasión, actuar según el evangelio y sembrar la esperanza en aquellos que sólo ven signos de muerte.

 

Asumir una opción preferencial por los pobres, privilegiados de Dios, y por los jóvenes, esperanza y verdadero potencial para el presente y futuro de la evangelización.

490

ALUMNOS MATRICULADOS

47

DOCENTES Y DIRECTIVOS

2

SALAS MULTIMEDIA

135

ALUMNOS BECA DE ARANCEL

Nuestra Historia

El Colegio heredero del prestigio y tradición del Colegio Inglés Religiosas Pasionistas fundado en Quilpué el año 1935, y que junto al Colegio Universitario el Salvador de Santiago y el Colegio Religiosas Pasionistas de Limache, conforman la red de colegios pertenecientes a las Religiosas Pasionistas procedentes de Irlanda y que llegaron a Sudamérica y se establecieron en Chile a comienzos del siglo XX. La Orden Pasionista fue fundada en Italia por San Pablo de la Cruz en el siglo XVIII y la Congregación de las Religiosas Pasionistas fue fundada en Inglaterra en el año 1841, inspiradas en el ejemplo de vida y legado de la religiosa irlandesa Elizabeth Prout (Madre María José, 1820-1864).

 

El Colegio Pasionistas de Quilpué funciona legalmente como colegio particular subvencionado desde el segundo semestre del año 2008, cuando obtiene la autorización legal a través de la Resolución Exenta Nº 01915 del 2 de junio del mismo año, otorgada por la Secretaría Ministerial de Educación de la Región de Valparaíso e Isla de Pascua, momento en el cual deja de existir legalmente el Colegio Inglés Religiosas Pasionistas.

A contar de esa fecha, la actual Dirección del Colegio, inicia una serie de cambios en los diferentes ámbitos de la gestión escolar con el objeto de implementar su proyecto académico en el año siguiente.

 

En los últimos años, la Comunidad Educativa trazó un hilo conductor de trabajo y desafío en relación con nuestro proceso de mejoramiento continuo como Colegio Pasionista. Este se basó en tres grandes desafíos, 1) Redimensionamiento del Proyecto Educativo Institucional (PEI – 2018), 2) suscripción al Programa de Integración Escolar (PIE – 2019) y, al 3) Convenio de Igualdad de Oportunidades (SEP – 2021).  Así entonces, estos elementos pasaron a constituir verdaderas metas, que se tenían que materializarse mediante una programación e implementación de mediano plazo. Obviamente que, para cada uno de estos instrumentos de gestión, se debía definir objetivos y metas, por una parte, que hiciera a nuestro Colegio establecer prioridades y, por otra, contar con indicadores de su desempeño que le permitan retroalimentar el proceso.

 

Cada uno de los escenarios previstos, para impulsar cada ciclo de mejora, no tenía contemplado 2 enormes crisis. Una fue el estallido social, y la otra el COVID-19. Esta última, nos confronto no solo con cuestiones evidentes que han alterado la vida cotidiana en función del autocuidado y del cuidado de los demás (suspensión de clases presenciales, aislamiento social, limitaciones a las actividades regulares), sino que, además nos desafío a aceleradas y complejas transformaciones de gestión académica como lo fue el acceso a plataformas virtuales y redes sociales que se erigieron como vehículos educativos.

 

Es importante y justo si decir, que hoy cuando enfrentamos quizás los últimos resabios de la pandemia, señalar que a pesar del complejo escenario que nos ha tocado vivir, hemos podido avanzar, crecer y tener la tranquilidad que la Congregación siempre actúo como un ente sostenedor de mucha robustes, dando plena tranquilidad a los funcionarios y certeza de la confiabilidad del PEI.

“Apreciada Comunidad Educativo Pastoral del Colegio Pasionistas de Quilpué, reciban un cordial saludo de bienvenida en este inicio de año 2022. Sepan estimados estudiantes que en nuestra casa, su Colegio, hallarán educadores dispuestos a un acompañamiento con sentido educativo y sellos carismático Pasionista, procurando siempre ser un testimonio de justicia y de paz en nuestras aulas.”
Cristian Oviedo Pérez
Director

Misión

La Fundación Educacional Colegio Pasionista de Quilpué, ofrece un Proyecto Educativo Pastoral que forma integralmente a niños, niñas y jóvenes, con el propósito  de desarrollar todas sus competencias y habilidades en el ámbito académico, valórico, artístico y deportivo,  teniendo como fin acompañarlos en la construcción y concreción de su proyecto de vida personal y social. Todo ello, bajo el  sello carismático Pasionista, que invita a vivir el evangelio como testigos, profetas y contemplativos de la Pascua en la Pasión del mundo.

Visión

La Fundación Educacional Colegio Pasionista de Quilpué, sueña ser una Comunidad Educativa de excelencia, que responda a las necesidades del entorno, entregando una educación integral de calidad con profesionales idóneos, solidarios y comprometidos. Todo ello, en un ambiente familiar e inclusivo que respete las diferencias y capacidades de cada uno de nuestros integrantes. 

Desde la sabiduría de la Cruz y poniendo como centro a la persona, se compromete y proyecta en actitud de servicio a la sociedad, asumiendo el desafío de trabajar y vivir en los valores de la Justicia, la Paz y la Integridad de la Creación.